Librero

Hoy quise hacerle un pequeño homenaje a un mueble. Un librero. Desde que tengo como 8 años mi padre me compró un librero y no es la gran cosa, pero a lo largo de mi vida lo he acarreado como uno de mis muebles más preciados, incluso cuando me independicé, a los 19 años, lo traigo conmigo a cada una de las casas o departamentos en donde he rentado. Es muy preciado para mi, no sólo por el hecho del regalo que fue, sino porque es prácticamente de lo poco que me ha acompañado a lo largo de una parte fundamental de mi vida. Sé que es algo material, pero uno a veces les toma cariño especial a ciertas cosas, no sólo por lo que son, sino por lo que han pasado.

Eh aquí una foto de cómo luce hoy.

Librero 2009

Tiene sus detalles, raspadas y demás, pero es parte del trayecto, cada una de sus detalles es una pequeña historia. Cuenta las aventuras, las fiestas, las mudanzas -que han sido muchas- y en fin, como dijeran por ahí, si el librero hablara, qué no contaría.

Hace algunos años lició así.

Librero + Escritorio

Antes de eso, hace mucho, en sus principios, ese librero fue testigo del auge del Nintendo, Super Nintendo. Travesías como Legend of Zelda o Mario Bros, que aunque nadie lo diga, sé que lo viví, fui Link o Mario, en su momento. Aventuras de Dragon Ball, Caballeros del Zodiaco o Dragon Quest. Fiestas, cumpleaños y desepciones amorosas. Por eso lo quiero tanto y por eso, ahora, me sigue acompañando. Mi librero no sólo alberga historias vividas, sino también, guarda para mi: conocimiento; ya que carga y organiza mis libros, que son como parte de un tesoro personal.

No suelo escribir muchas cosas personales pero hoy lo he hecho. Espero poder hacerlo más seguido.

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